• Publicación de la entrada:13 noviembre, 2019

Las empresas “Data Driven” ponen los datos y su análisis en el centro de su estrategia de negocio, en sus sistemas, procesos, y productos, pero también en su cultura.

“Una característica de una empresa, un lugar o persona que la diferencia de otras colocándole en una posición relativa superior para competir”. Así definió Michael Porter el concepto de ventaja competitiva hace ya cuarenta años. En Aragón, por ejemplo, sopla mucho el viento. Esto es una ventaja competitiva si lo que se quiere es generar energía eólica.

Cuando hablamos de empresas, la cosa se complica. Siguiendo con el Sr. Porter, existen únicamente dos formas en las que una organización puede lograr una ventaja competitiva sobre sus rivales: la ventaja de los costes y la ventaja de la diferenciación. Si una fábrica es capaz de producir los mismos productos que otras con un coste menor, tiene ventaja sobre sus competidores. La ventaja de la diferenciación, en cambio, la obtiene cuando proporciona mejores productos y servicios que otros.

Algunas empresas quieren convertirse en organizaciones basadas en datos para buscar ventaja competitiva en costes. Posiblemente sea una evolución natural de la digitalización que muchas empresas están llevando a cabo desde hace años. Obtener y analizar los datos de las operaciones de una compañía facilita la optimización de su proceso principal. En Septer ofrecemos a las empresas del sector industrial la solución Data Driven Factory que obtiene datos de los procesos productivos para analizarlos y llevarlos a la toma de decisiones del negocio.

Otras compañías, en cambio, ven en su proceso de transformación digital una gran oportunidad en el uso del dato para mejorar sus productos, buscando una ventaja competitiva en su diferenciación. En Septer ayudamos a los fabricantes a innovar en producto mediante la sensorización y el dato, con el fin de mejorarlo generando más valor y nuevos servicios, obteniendo información del uso que realizan sus clientes para poder transformar la relación con ellos.

Independientemente de la ventaja competitiva que persiga, una empresa “Data Driven” pone los datos y su análisis en el centro de su estrategia de negocio, en sus sistemas, procesos y productos, pero también en su cultura. No es solamente una cuestión de capas tecnológicas y organizativas, se trata de crear una mentalidad en la que el análisis constituya la base de las decisiones empresariales basadas en hechos y sean adoptadas por los distintos niveles de la organización.