• Publicación de la entrada:21 octubre, 2019

En muchas ocasiones, durante reuniones que mantenemos con responsables de empresas industriales o en conversaciones con colaboradores que también se especializan en aplicar tecnología en entornos industriales, surgen dudas sobre el alcance y la concepción que se tiene sobre los términos MOM, Manufacturing Operations Management, y MES, Manufacturing Execution System. Habitualmente son términos que se confunden o directamente se habla de ambos como si fueran lo mismo. 

Algunos, en el ámbito de la convergencia IT-OT para industria, discuten sobre si MES y MOM representan toda la parte no IT de la ecuación (dicho de otra forma, los procesos de una fábrica que no están habitualmente implementados sobre un ERP al uso). Otros entienden MES como una parte de MOM independientemente de la tecnología sobre la que se implementen los procesos. Intentaremos arrojar algo de luz sobre este asunto en este breve artículo.

MES – Manufacturing Execution System

Un MES, o sistema de ejecución y control de la producción, en una primera aproximación, tiene que ser capaz de interconectar personas, máquinas y sistemas dentro de una misma planta productiva. Lo habitual, en muchas empresas medianas, es encontrarnos con una situación no estructurada y heterogénea en cuanto a tecnologías y herramientas utilizadas para la gestión de la producción: máquinas viejas y nuevas, con múltiples formatos y protocolos de sensorización y conectividad, herramientas diversas para la planificación, sistemas más o menos completos de control, productividad, fabricación y consumos, etc…, y mucha complejidad para disponer de cierta trazabilidad al tener todas o muchas de estas partes desconectadas.

Una vez «conectada la fábrica» vamos a poder realizar una gestión a tiempo real, o cercana al tiempo real. Con el análisis de esos datos y la obtención de información, una vez conectadas máquinas, sistemas y personas, e independientemente de si la integramos con el ERP o utilizamos directamente el software MES, vamos a ser capaces de ejecutar mejoras en la productividad y el mantenimiento, ver costes en tiempo real e identificar el origen de las desviaciones, o analizar pérdidas de eficiencia y sus costes en la gestión de los recursos humanos.

MOM – Manufacturing Operations Management

La gestión de operaciones de fabricación es un concepto más global. Podemos entenderlo como un modelo de gestión integral que proporciona una visibilidad completa de los procesos de fabricación en una empresa integrando las diferentes plantas de fabricación de la compañía, añadiendo además principalmente tanto operaciones de mantenimiento a nivel global, como calidad, manejo y logística de materia prima, de acuerdo a un conjunto de KPIs comunes. La evolución y mejora del propio sistema de ejecución de la producción (MES) sirve como punto de inicio para la implementación de un modelo MOM, con el objetivo de disponer de un modelo de mejora constante del rendimiento de las operaciones de fabricación.

En un estándar como ANSI/ISA-95, una industria alcanza un modelo de gestión MOM cuando consolida el nivel 3 en la arquitectura de aplicación de su normativa internacional. Podemos hablar, finalmente, de Plataformas de Fabricación Digital cuando se alcanza la hibridación completa entre ISA-95 e IIoT, a ser posible con soluciones no propietarias basadas en estándares abiertos, y entendiendo IIoT como la ampliación tecnológica de MES y MOM con módulos de análisis estadístico en tiempo real, la construcción de un Dataset y la aplicación de técnicas como el machine learning y la Inteligencia Artificial, para aprovechar y sacar más partido a los datos, pero dentro del ámbito de aplicación descrito en los párrafos anteriores.